SOLEDAD PUÉRTOLAS, LA LITERATURA COMO NECESIDAD VITAL

Imagen: R.A.E.
Nació en Zaragoza en 1947. Siendo adolescente, se trasladó con su familia a Madrid. Estudió periodismo y algunos cursos de Ciencias Políticas y Económicas. Participó en aquellos años del franquismo en asambleas y manifestaciones, por lo que le abrieron un expediente policial en 1966 y tuvo que abandonar la Universidad. Vivió un año en una pequeña ciudad de Noruega en 1968. Posteriormente se trasladó a California donde estudió literatura y dio clases de español, obteniendo su Master of Arts con una tesis sobre lingüística.
En 1975 regresa a España, donde trabajará como articulista, periodista y profesora de español y literatura. En 1979 se da a conocer como escritora con el libro “El Bandido doblemente armado”, que obtiene el Premio Sésamo.
De 1982 a 1986, trabajó como asesora en el gabinete del Ministro de Cultura Javier Solana y se ocupó preferentemente de los asuntos relativos a la promoción del español en el mundo. En 1985, viajó a la India. Esta experiencia le sirvió para su novela “Queda la noche” con la queobtuvo el Premio Planeta en 1989. En 1993 profundizó su relación personal con el lector proponiéndole un análisis de su obra a través del ensayo titulado “La vida oculta” que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo.
En 2006 entró a formar parte del Patronato del Instituto Cervantes y del Patronato de la Biblioteca Nacional. En 2007 se integra en el consejo de administración del Instituto Cervantes. En 2008 obtiene el Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid.
Es elegida académica de número de la Real Academia Española el 28 de enero de 2010. Tomó posesión el 21 de noviembre de 2010 con el discurso titulado “Aliados. Los personajes secundarios del Quijote” en el que entrelaza la estructura de la novela de Cervantes con su propia filosofía de la escritura, defendiendo que la literatura y la existencia humana se construyen mediante las relaciones con los demás.
Para la autora, la gran lección de la obra de Cervantes es que nadie puede sostener su propia historia sin la presencia de aliados que validen su camino. De ahí su idea de que los personajes secundarios del “Quijote” son elementos sostenedores de la cordura y la locura del héroe. Al interactuar con posaderos, duques, pastores, barberos… la novela demuestra que la identidad se construye con el contacto con el otro, pues con sus reacciones y sus propias historias, impulsan a don Quijote en su viaje.
De esta forma, al conectar la estructura del “Quijote” con su propia visión como novelista, Soledad Puértolas define la literatura como una necesidad vital, como un “asunto de vida o muerte”, porque escribir y leer son actos de supervivencia que nos permiten ordenar el caos del mundo y entendernos a nosotros mismos. Al igual que don Quijote busca aliados en los caminos que recorre, el escritor o la escritora busca aliados en sus lectores y en sus personajes, en donde la ficción permite explorar los límites de la libertad, el desengaño y la esperanza. Para la autora, perder la capacidad de fabular o de conectar con las historias de otros equivale, desde un punto de vista espiritual, a la muerte.
En cuanto a su producción narrativa, predomina la introspección, el acento sobre la incoherencia de la vida moderna y la interrogación sobre su sentido. Sus personajes, en constante descubrimiento de sí mismos, reflexionan sobre su papel en la vida, sobre la posibilidad de construirse a una misma, o de aceptar roles establecidos, sobre la soledad y su función, así como sobre el aislamiento. Tratan de colmar el vacío existencial y la incertidumbre de la vida, e intentan no obstante, encontrar la felicidad. Refleja el ritmo de la modernidad y su sinrazón a través de situaciones inconclusas y posibilidades esbozadas que no llegan a cumplirse, envolviendo al lector en un mundo de sugerencias y alusiones.
