Parte I: datos biográficos

“No puedes esperar construir un mundo mejor sin mejorar a las personas. Con este fin, cada uno de nosotros debe trabajar en su propia mejora”, Marie Curie.
Es bien conocido que hasta ahora, Madame Curie ha sido la única persona en recibir dos premios Nobel de distintas materias; el primero de Física en 1903, compartido con Pierre Curie y con Henri Becquerel y el segundo de Química en 1911. Además recibió otros honores y distinciones a lo largo de su vida como reconocimiento de su labor investigadora.
Su vida adquiere tintes heroicos en varios momentos, por ejemplo, cuando decide poner a salvo de las tropas invasoras alemanas al inicio de la guerra de 1914 el único gramo de radio de su laboratorio. Sin embargo es menos conocido otro aspecto de su vida y precisamente es el que desarrollaremos en la parte II: se trata del servicio que proporcionó a los heridos en la Gran Guerra, la Primera Guerra Mundial (agosto 1914- noviembre 1918).
Para entender mejor esto es preciso mencionar que María Salomea Skłodowska nació en Polonia en un momento de la historia (1867) en que esta nación estaba sometida al imperio ruso. Su familia de origen se dedicaba a la enseñanza (su padre enseñaba física y matemáticas en un instituto y su madre era maestra y pianista) y se oponía a la opresión rusa. Terminado su bachillerato no pudo iniciar estudios superiores en su país por ser mujer y en razón de ello acordó con su hermana mayor trasladarse ambas a París: su hermana estudiaría Medicina y María Física, Química y Matemáticas. Sin embargo, la hermana mayor lo haría primero, ayudada económicamente por María, quien para ello trabajó como institutriz antes de partir a París, ya con 24 años, para iniciar sus estudios superiores. Terminados estos, inicia una colaboración con Pierre Curie, con quien contraerá matrimonio más tarde, en 1895. Tendrán dos hijas.
Mientras tanto, ha de elegir el tema de su tesis doctoral. Se inclina a estudiar un fenómeno descrito por Henri Becquerel: los rayos de naturaleza desconocida emitidos por las sales de uranio. Titula su trabajo “Investigaciones sobre substancias radiactivas” defendiéndolo en junio de 1903. Descubrió el Polonio (llamado así en honor de su país natal) así como el Torio y el Radio.
En 1906 fallece Pierre Curie a consecuencia de las lesiones producidas en un atropello por un carruaje. A pesar de esto, María continúa investigando y en 1911 recibió el premio Nobel de Química, esta vez en solitario: “en reconocimiento por sus servicios en el avance de la química por el descubrimiento de los elementos radio y polonio, el aislamiento del radio y el estudio de la naturaleza y de los compuestos de este elemento”.
