
El “Himno a Nikkal”, hallado en Ugarit (actual Siria) en la década de 1950 por el arqueólogo francés Emmanuel Laroche, es la partitura musical más antigua conocida, escrita en lengua hurrita en una tablilla de arcilla, en la que figura su escriba aunque no su compositor.
Data de hace más de 3.000 años y estaba dedicado a la diosa de los huertos Nikkal, cuyo nombre completo (Nikkal-wa-Ib) se puede traducir como como “Gran Dama y la fructífera”.
La notación fue descifrada en el siglo XX y la obra era interpretada con instrumentos de dos voces (arpas, flautas dobles) y un cantante.
Esta tablilla es una prueba sorprendente de que las culturas de la Edad del Bronce, desde la India hasta el Mediterráneo, estaban conectadas a través de la música y sus ritmos y melodías coinciden de manera asombrosa con los de los textos sagrados del “Rig Veda”, una colección de himnos de la antigua India: uno de cada cinco versos del “Rig Veda” termina con uno de los dos ritmos principales del “Himno a Nikkal”.
El reino de Mitanni fue el puente entre el Mediterráneo y la India. Mitanni estaba habitado por hurritas e influido por lenguas indoeuropeas, conectando la tradición védica con el mundo mediterráneo.
El aporte clave de Mitanni fue el “Himno a Nikkal” como vínculo musical intercultural.
En el Himno existen dos ritmos: un ritmo universal en el que se alternan las notas largas y cortas, como el latido del corazón y un ritmo védico más complejo y característico de la tradición védica.
La combinación refleja una idea artística profunda: unir lo simple y lo sofisticado.
Esto sugiere la existencia de una cultura musical global en la Edad del Bronce, más fuerte que las conexiones comerciales o bélicas.
Algunos patrones del himno reaparecen siglos después en obras de Safo (Grecia) y Hölderlin (Alemania, 1801).
Como conclusión podríamos decir que la música habría unido a los pueblos antiguos “haciendo latir sus corazones al mismo ritmo”.
Enlace a la canción:
THE OLDEST SONG IN THE WORLD
FUENTES
Baciu, D. C. (2025). In the Beginning was Music! DirectEvidence for Global Musical Connections in the Bronze Age. Preprints.doi.org/10.20944/preprints202506.1669.v2
